Si es que con sólo cerrar los ojos te veo aquí, jugando conmigo, mirándome, sonriéndome. Casi te puedo tocar aún, sigo sintiendo que puedo acariciarte, besar cada centímetro de tu piel, abrazarte, contarte mis secretos. Cierro los ojos y me veo esperando, abrazado al frío, a que salieras de tu casa para reunirte conmigo, y me veo sonriendo al verte aparecer por la puerta. Y veo que podría estar haciendo eso eternamente, y sería la persona más afortunada del mundo.
Me podría pasar muchísimo tiempo escribiendo, y nunca conseguiría poder expresar todo lo que significas para mí, todo lo especial que eres, todo lo especial que me haces sentir.
Y sabemos cómo es nuestra situación, lo difícil que lo tenemos, pero no te preocupes mi niña, yo seguiré estando ahí, enfrente de tu puerta, esperando a que salgas con esa sonrisa que me hace perder la cabeza.
